Entrevista a María Rosa Mosquera-Losada sobre los avances del proyecto y su impacto en el sector
CLIMALACT avanza en la definición de una etiqueta de sostenibilidad para el sector lácteo en Galicia y Asturias
El proyecto CLIMALACT continúa avanzando en el desarrollo de una futura etiqueta de sostenibilidad para productos lácteos, basada en indicadores ambientales, productivos, y sociales. Tras una primera fase de trabajo con ganaderos y agentes del sector en Galicia y Asturias, la iniciativa comienza a definir los criterios que permitirán diferenciar productos en el mercado con garantías de sostenibilidad.
En esta entrevista, María Rosa Mosquera-Losada, catedrática del Departamento de Producción Vegetal de la Universidad de Santiago de Compostela, analiza los primeros resultados del proyecto, los retos detectados en el sector y el potencial de esta herramienta para mejorar la competitividad y la sostenibilidad de las explotaciones lácteas.
Entrevista
El proyecto CLIMALACT ya lleva un tiempo en marcha. ¿En qué fase se encuentra actualmente el proyecto?
El proyecto ha sido presentado a los públicos de las zonas de España con mayor producción láctea, tanto a ganaderos y agricultores de Asturias como los de Galicia, intentando observar cuáles son los principales sistemas, problemas, y oportunidades de los sistemas extensivos e intensivos en la producción de leche.
En la actualidad ya se han obtenido esos primeros resultados y se están realizando encuestas para cuantificar los principales parámetros de los servicios ecosistémicos llevados a cabo por ganaderos. Así, se podrá definir la marca CLIMALACT, que permitiría obtener productos lácteos con una garantía de sostenibilidad.
Desde el inicio hasta ahora, ¿cuáles dirías que han sido los hitos más importantes que se han alcanzado?
Creo que uno de los principales hitos es la constatación de que existen sistemas intensivos, semiintensivos, semiextensivos, y extensivos que pueden alcanzar sostenibilidad, así como el papel que este tipo de ganaderías ejerce sobre el medio rural.
El medio rural presenta importantes problemáticas desde el punto de vista económico y social, ya que no está tan bien dotado como las zonas urbanas. El establecimiento de estrategias que permitan diagnosticar la sostenibilidad en la gestión de las ganaderías para la producción de leche puede favorecer un mayor conocimiento por parte del consumidor de que esta leche está producida de forma sostenible.
¿Qué aprendizajes iniciales ha dejado el trabajo con las granjas y los agentes del sector?
En primer lugar, creo que hay que agradecer el entusiasmo que han mostrado los ganaderos que han participado en los talleres realizados.
Como principales aprendizajes, se observa que la problemática y las oportunidades en Asturias son muy similares a las de Galicia. También destaca que hay ganaderos jóvenes interesados en dedicarse a la producción de leche, lo cual es muy relevante en un contexto en el que las explotaciones están sufriendo un claro abandono.
Además, el ganadero y el agricultor vinculados a la producción láctea son conscientes de su importancia en el mantenimiento del paisaje y el cuidado del territorio, y de que su gestión contribuye a la producción de servicios ecosistémicos tanto a escala de parcela y de paisaje, así como para la salud del suelo y del agua.
¿Qué está siendo lo más sencillo y lo más complejo en el desarrollo del proyecto?
La colaboración entre los socios del proyecto está siendo uno de los aspectos más positivos.
Por el contrario, el principal reto es definir con precisión los criterios que configurarán la marca CLIMALACT y que permitirán identificar de forma clara las prácticas sostenibles.
Primeros resultados
¿Habéis podido ya identificar algunos de los principales indicadores de sostenibilidad que serán clave para la etiqueta?
Como indicadores de sostenibilidad clave, podemos hablar de aquellos relacionados con la biodiversidad —desde el punto de vista medioambiental— la reducción de la huella de carbono —desde el punto de vista productivo— la disminución de la dependencia de mercados externos, y la optimización del uso de recursos propios, así como aspectos sociales como la dinamización y revitalización del medio rural.
¿Qué resultados preliminares estáis viendo en relación con la huella climática o la sostenibilidad de las explotaciones?
Los resultados preliminares indican que existe margen de maniobra para mejorar la huella climática de las explotaciones y también su sostenibilidad, tanto en sistemas intensivos, como semiintensivos, semiextensivos y extensivos.
¿Se han detectado buenas prácticas que puedan servir de referencia para otras granjas?
Sí, se han detectado buenas prácticas que pueden servir de referencia para otras granjas. Por ejemplo, el uso de leguminosas permite la incorporación de nitrógeno al suelo, reduciendo el uso de fertilizantes, manteniendo la producción. Otro ejemplo sería la incorporación y uso de purines como sistema de mejora de la fertilidad del suelo.
¿Hay diferencias relevantes entre los distintos modelos de explotación (intensiva, extensiva, etc.) en términos de sostenibilidad?
Sí existen diferencias entre los sistemas intensivos y extensivos. Los extensivos son más resilientes, ya que están más basados en la producción de recursos propios, y son menos dependientes de mercados externos.
También existen ganaderías semiintensivas en las que, aunque hay estabulación, la producción de forraje se realiza en la propia explotación.
Participación del sector
¿Cómo está siendo la implicación de los agentes del sector?
La participación de los ganaderos, las cooperativas, y las empresas del sector está siendo muy importante. Queremos agradecer especialmente su colaboración con la Universidad de Santiago de Compostela y los distintos socios del proyecto.
¿Qué preocupaciones o retos están trasladando las granjas participantes?
Los principales retos están asociados al aumento de los costes de producción. Hoy en día, incluso se ven más acuciados por el contexto de la guerra, pero, en general, los costes se están elevando debido al incremento de los costes de alimentación y, especialmente, de los fertilizantes.
¿Qué valor crees que aporta este proyecto al sector lácteo en Galicia y Asturias?
El proyecto aporta un gran valor al sector lácteo de Galicia y Asturias, ya que, por primera vez, se ha trabajado en colaboración con ganaderos y agricultores de estas regiones, que suministran más del 50 % de la leche del país. Además, por primera vez, se han identificado y proporcionado enfoques integrales para mejorar la producción de leche, considerando aspectos de sostenibilidad ambiental y social, así como la eficiencia productiva y técnica.
Impacto esperado
Cuando la etiqueta CLIMALACT esté operativa, ¿qué cambiará para las granjas y para el consumidor?
Bueno, esta marca tiene una gran importancia, ya que la etiqueta CLIMALACT informará al consumidor sobre el tipo de explotación —intensiva, semiintensiva, extensiva o semiextensiva— y la sostenibilidad de la producción con respecto a la media del sector. Creo que esto aportará un valor añadido: por un lado, dará al consumidor mayor seguridad respecto a producciones más respetuosas con el medio ambiente; y, por otro lado, ofrecerá al ganadero referentes integrales a los que acudir para mejorar la sostenibilidad de sus sistemas productivos, no solo en términos económicos, sino también ambientales y sociales.
¿Crees que este tipo de certificaciones pueden influir en la competitividad del sector lácteo?
Sí, y de forma positiva. La creciente demanda de productos sostenibles y las políticas europeas, como la PAC, refuerzan este tipo de iniciativas. Esto puede traducirse en una mayor rentabilidad y sostenibilidad del sector.
Los indicadores de CLIMALACT ofrecerán a los ganaderos una herramienta para i) evaluar su situación desde el punto de vista de la sostenibilidad y ii) una hoja de ruta para mejorar su “puntuación”.
Sí, los indicadores CLIMALACT ofrecen a los ganaderos una herramienta para evaluar su situación desde el punto de vista de la sostenibilidad. Es decir, contarán con un documento de referencia donde podrán ver cuán sostenibles son sus explotaciones y, al mismo tiempo, recibirán una hoja de ruta para mejorar su puntuación en sostenibilidad. De esta manera, podrán aumentar su productividad —reduciendo los costes de producción— y mejorar su competitividad, ya que, gracias a esta marca, el consumidor sabrá que la producción se está llevando a cabo respetando estándares ambientales y sociales más exigentes.
¿Qué incentivos y/o obstáculos pueden encontrar a la hora implementar mejoras?
En cuanto a los incentivos, creo que la producción bajo la marca CLIMALACT está muy vinculada a los incentivos de mejora de sostenibilidad de la PAC, que hasta ahora se han centrado principalmente en ayudas asociadas al agroecosistema. Sin embargo, en la actualidad se está avanzando hacia un enfoque más centrado en la cadena de valor, que es justamente lo que persigue el proyecto CLIMALACT.
¿Hay experiencias similares a CLIMALACT en la EU?
Sí que existen sistemas de experiencias similares de CLIMALACT en la Unión Europea. En Alemania existe un proyecto muy semejante, en donde se establecen una serie de normas acordadas con los agricultores y ganaderos para mejorar la sostenibilidad en el uso del territorio en base a una serie de hitos que hay que cumplir.
¿Los indicadores de CLIMALACT podrían ser extensibles al sector lácteo europeo?
Creo que sí, que los indicadores CLIMALACT pueden ser extensibles al sector lácteo europeo. Si bien, también creo que tienen que adaptarse a las normativas, reglamentos y condiciones climáticas de cada país europeo.
¿Cuáles serían los principales obstáculos?
Evidentemente, el diferente contexto que hay de productividad de pastos y de producción de cultivos en otros países, pues implica que esta marca tendría que adaptarse a sus condiciones.
Próximos pasos
¿Cuáles son las siguientes fases del proyecto?
Los pasos para los siguientes meses van a ser: desarrollar esta hoja de ruta, desarrollar la valoración de la sostenibilidad, presentarla a los ganaderos para ver qué aspectos vamos a abordar, y definir ya la marca CLIMALACT, y, por tanto, la herramienta de gestión para finalizar el proyecto.
Para terminar, ¿qué mensaje clave destacaría?
CLIMALACT es un proyecto que pretende ser relevante para todo tipo de explotaciones en Galicia y Asturias, estableciendo vínculos entre el sistema productivo y el consumo de un producto asociado al del cuidado del medio ambiente y del paisaje.
"CLIMALACT es un proyecto que pretende ser relevante para todo tipo de explotaciones en Galicia y Asturias, estableciendo vínculos entre el sistema productivo y el consumo de un producto asociado al del cuidado del medio ambiente y del paisaje."
— María Rosa Mosquera-Losada
